♥♥♥Heart of iron ....... free of sufferings, free of love.♥♥♥ cap. 29 Mi oscuridad, mi luz. Tú haces la diferencia.
antes que nada, quiero agradecer a todas, por seguir esta novela, por sus comentarios, y claro, disculparme por la tardanza, pero esque, no podia escribir un final, bueno ya lo tenia en mente, pero una infinita tristeza sucumbia mi ser al pensar en llegar al final de esta historia que robo mi corazon.
Tambien quiero anunciar, y agradecer, que el 29 de abril este blog cumplio un año de sueños y esperanzas.
Un anuncio mas antes de continuar, no se preocupen, aun abra Aranza para rato, despues de esta novela, me tomare un tiempo para arreglar el blog y adaptarlo para la nueva novela ¿Ok? no doy mas vueltas al asunto y el capitulo final....
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♥Heart of iron ........ free of sufferings, free of love.
Mi oscuridad, mi luz. Tú haces la diferencia.
Como si nunca hubiera existido, ella desapareció, dejándome como única prueba los recuerdos que impactan mi mente, las memorias a las que me aferro cuando mi vida empieza a carecer de sentido.
Abril se fue con ella, la casa de alado quedo vacía como había estado meses atrás, en la escuela todo rastro suyo se esfumo.
Llamadas sin respuestas, mensajes nunca devueltos, cartas regresadas. Definitivamente ella no quería saber nada de mí. Y eso, destrozaba mi interior como millones de avispas perforando mi piel.
-¿Que tienes bro?-Había preguntado Joe el día que llegue del baile con el corazón roto y la ropa escurriente de falsas esperanzas.
Recuerdo su mirada de preocupación, igual a la que me había otorgado tiempo atrás en un hospital. Y como repitiendo una escena de cuando yo tenía 12 y el 15, lo abrace y solté en llanto. Aparentemente, las cebollas no es lo único que me hace llorar.
-Me odia, me odia...-Repetía constantemente entre sollozos y el corazón en la manga.
Entonces mi hermano se separo un poco de mí, me miro a mis ojos y movió la cabeza con entendimiento.
El resto de la noche, le conté lo que había pasado, como de locura me enamore de la vecina, nuestra amistad y la herida que YO deje en ambos.
Ya no lloraba, solo sentía ira, ira asía mi y a nadie más....
***
Los dias se volvieron semanas, las semanas meses y los meses años. Años en los que intente olvidarla. Borrar el recuerdo de su aroma a durazno, el toque de su suave piel, el profundo de sus ojos. ¿Pero a quien engaño? un amor como ese solo sucede una vez en la vida. Una chica como esa solo ahí una en el planeta.
La fama nos atrapo como un inmenso choque, guiándonos más alto de lo que pudimos imaginar. Con la música en el corazón y un costal de esperanzas, yo y mis hermanos hemos llegado legos. Tal vez, la música, sea mi único desahogo, consolación, lo único que me hace seguir, además de mis fans, en esta insulsa vida sin el amor de mi vida.
Mis Fans, un chisporroteo de esperanzas cuando la bruma se traga mis salidas. Ellas y sus coloridos carteles; sus descontrolados gritos; su apoyo incondicional a una persona desconocida, pero que las ama con todo fervor; sus cartas de amor, en fin, ese grupo de personas que aman mi musica, y las cuales, les correspondo en cariño infinito, sin conocerlas en persona, daria mi vida por ellas, por mis euforicos rayos de esperanza.
Mi desesperación por olvidarla me hizo buscar a otras chicas, pero a ninguna la pude ver de otra manera que no sea amistad, así que opte por intentar con antiguas relaciones. Un fracaso. Miley, me sentí fatal después de confesar la realidad de nuestra unión, ella se enojo, si, después, conoció a Liam, supongo que entendió por lo que pasaba y me perdono.
Aunque su perdón no era la razón de mis desvelos por las noches, lo agradezco y aprecio tener una amiga como Miles.
Saque un disco como solista, en una pequeña separación de la banda, opte por seguir el camino de la música.
La música es definitivamente algo que siempre traería en las venas, en el corazón. Pero ___, siempre seria la dueña de mis pensamientos, grabada con fuego en mi subconsciente.
Las olas de mi vida no tenían sentido, demasiado pequeñas para que un surfista con corazón de océano las montara, tan grises y fuera de movimiento, que un empresario deshonesto perdiera el espíritu para sonsacar gente.
Como si fuera un reloj de arena estancado, el tiempo no pasaba de aquel baile primero que tuve con ella, rememorando su voz en mi oído, su tacto suave sobre mi piel, sus tenues movimientos angelicales.
A estas alturas considerarme masoquista es una rutina de día a día, siempre sufriendo rememorando su recuerdo, el que con el paso solo quedan huellas, rastros, no lo suficientemente permanente para satisfacer mi sed. Su imagen se borra, lose, pero el amor nunca se irá tan legos del corazón.

Con la mirada perdida en el blanco techo, abrase aun más fuerte la foto del baile, en la que ella sonreía llena de vida con un hermoso vestido gris, mientras yo la tomaba por la cintura.
Cerré los ojos fundiéndome en el sueño, creando coloridas imágenes con mis pensamientos.
Parecía una caída sin fin, tan eterna como el sufrimiento, la obscuridad me tragaba sin compasión.
Mi corazón latía a mil por hora esperando el choque, pero no ocurría, cada segundo lo sentía cerca, pero nunca tocaba un final. ¿Esto es mi vida? ¿Una monótona caída sin un final? ¿Ni bueno ni malo? ¿Que paso con que todo tiene un fin?
Una segadora luz provoco que cerrara mis ojos fuertemente, un suave tacto me elevo al cielo. Con paciencia levante mis parpados, maravillándome con el rostro del amor de mi vida que volaba en lo alto con alas emplumadas.
-Te amo...-Le dije yo.
-Te amo...-Me respondió.
La dicha lleno mi cuerpo. Nos acercábamos lentamente, como había ansiado probar sus labios....
Entonces desperté frustrado de aquel repetitivo sueño que se reproducía siempre que cierro los ojos, pero que al final no es más que un deseo del subconsciente. En mis momentos positivos deseo que sea una clase de sueño profético, pero, bueno ¿Como pensar en algo de lo que no eres creyente?
Suspire con tristeza, los sueños siempre serian sueños, y la realidad, tan solo la monotonía que era mi vida.
Coloque la fotografía en el pequeño buro que acompañaba a mi cama. Me metí el baño y ahogue mis penas en la ducha. Al terminar rodee mi cintura con una toalla y abrí el armario, el ensayo empezaba en 30 minutos, debía apurarme, tome algo sencillo, una camisa blanca y unas bermudas azules junto a unos van cuadriculados a juego. Cogí mis llaves y arranque en el coche.
-Hola-Salude con la mano y mi mejor sonrisa a los chicos.
-Llegas tarde-reprocho John, el bajista.
-Lo siento, pero bueno, a ensayar-Me coloque mi guitarra- 1...2...3!
La música empezó a sonar, este era mi sitio mi lugar. Las notas se deslizaban por la habitación, mi voz escurría sentimientos, la adrenalina recorría mi ser.
Ensayamos unas 2 horas, luego nos arreglamos para el concierto, o, bueno, más bien, NOS arreglaron, tal vez esta sea una de las cosas de las que estaría dispuesto a cambiar, aparte de los paparazis, las maquilladoras y vestuaristas, es decir, yo puedo vestirme solo ¿no? además, no necesito maquillaje, pero en fin, cumplir los sueños merece su precio.
Arreglaron mi cabello y me colocaron unos pantalones negros, una camisa formal blanca con corbata encima, zapatos en punta y una chaqueta arriba.
Tome mi guitarra, una vieja Gibson SG Standard con negro y rojo, mi fiel compañera.
Podía escuchar los eufóricos gritos de mis fans, la adrenalina explotaba como fuegos artificiales a cada paso que daba al llegar al escenario.
Los acordes de "Who I Am" llenaron el auditorio de Washington
-I want someone love
for who i am...-Las palabras salían de mi con algo más que sentimiento, una añoranza..
Faltaba solo una canción, la que cerraría todo y mi vestimenta solo consistía en pantalón, zapatos y una camisa de fondo.
-Esta canción la escribí hace poco...-Comenzó-...una noche con un sueño, y quiero compartirla con ustedes.
-It's hard to believe,-comenze-
Where we are now.
Your hand in mine, babe,
Feels right somehow.-Como si fuera el mejor de los sueños, vi su imagen parada frente a mi, bueno, mas bien, donde estan las fans, pero ella estaba ahy, sentada con una sonrisa en su rostro, lucia ropa blanca con dorado, tan angelical que podria ser un sueño. Puede que solo sea un juego de mi imaginacion, pero, lo disfrutare-
But now its okay, (or Now just hold still,)
So don't make a sound.
Cause its almost perfect,
(or Just how this pain is worth,)
So, baby, Don't you look down.
(or So, baby don't you belong.)
We've had our past, leave that behind.-Cante y me acerque mas al publico, bueno, a la chica de ojos azules que no quitaba su mirada de la mia.-
Cause none of it lasts,
(or Cause your love will last,)
All that we have is tonight.
(or Longer that we have is too blind.)
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,-Estire mi mano hacia su direccion, anhelando que la tomara, pero ella no movio ni un musculo, definitivamente otro engaño del subconciente.-
No need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Beautiful, one of a kind.-En vez de que ___ tomara mi mano, lo hicieron mis fans, yo pase la palma chocando con las de ellas y sonrei regresando a mi lugar-
You're something special babe,
And you don't even realize
That your my hearts desire.
All I want and more. (or Always will be mine.)
I know you're scared,
But I promise, babe,
I'm not who I was before. (or Ill make us survive.)
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
No need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Cause you're not the only one,
Who's ever felt this way.
Don't let the world cave in,
Just tell me that you'll stay.
Now that the pain is done,
no need to be afraid.
We don't have time to waste,
Just tell me that you'll stay.
Tell me, tell me you'll stay.
No, tell me.
Tell me that you'll stay.- Finalice la cancion y despedi a mis chicas.
Al salir de escena tome una pequeña ducha y me vesti con lo que encontre en el camerino; unos jeans entuvados y una camisa purpura. Despues, rapidamente, me acerque a la pequeña puerta que daba al publico, sabiendo que aun abria chicas, claro, porque por alguna razon, siempre lleva mas de 1 hora sacar a todo el publico.
El auditorio se vaciaba, pero ella seguía hay, lo miraba tras bambalinas.
-Hey! Nick-Llamo Tommy, el del teclado.-Iremos a comer ¿Vienes?
-No creo que no, iré a descansar al hotel. ¿Se podrian llevar mi guitarra?
-Claro.-Respondio y se encogió de hombros mostrando su desinteres, luego camino con los chicos. Yo regrese la vista a donde estaba tiempo atrás.
El lugar estaba vacío, solo estaba ella, mirando confundida a su alrededor, tal vez, solo tal vez, esto sea real.
Mi corazón martilleo desbocado en cuanto grite su nombre y ella volteo con una radiante sonrisa que fue capaz de robarme el aliento. Salí de atrás de la cortina y baje del escenario hasta quedar frente a ella. Su pelo ahora era más largo, una cabellera chocolate que sobrepasaba su omoplatos, tenía su misma estatura, o bueno, me llegaba a la misma altura, abajo de la barbilla, su piel blanca sin maquillaje la hacía poseer un extraño brillo propio.
Estire mi mano con lentitud, hasta rozar la punta de sus dedos y coger su mano completa, tersa y suave, el único contacto capaz de enviar descargas eléctricas a cada molécula de mi cuerpo. Acaricie su palma, deslice el torso de mi mano libre sobre su rostro de porcelana, ella era real. La traje hacia mi uniendo nuestros cuerpos en un abrazo anhelado por cada célula latiente de mi estructura, aspire su aroma, olía a un gran huerto de duraznos, dulce e embriagante, roce su cabello con delicadeza, aun con una pisca de desconfianza de si esto no era solo una mala jugarreta, pero no, ella estaba ahí, entre mis brazos.
-Te extrañe-murmure contra su cuello.
-Yo igual Nicholas-Susurro en mi oído.
Me separe de ella a mucho pesar para mirarla a aquellos profundos ojos en los cuales me podría sumergir por horas, para descubrir que lo que ella decía era real, y si que lo era, sus azuladas perlas brillaban, mis recuerdos no le hacían justicia a aquella mirada.
-Ven-tomo mi mano y me guio afuera del auditorio, no sin antes colocarme un gorro y anteojos que, ni idea, de donde saco.
Las calles de Washington eran alumbradas por los faroles de los carros y las farolas de la acera, que combinados con el piso tenuemente mojado, llevaban mi imaginación hacia viejas películas románticas donde los enamorados se besan al final. Pero, bueno, esto no era una producción cinematográfica.
El silencio era reconfortante, su única presencia apaciguaba a mi corazón. Su mano en la mía estimulaba mis sentidos, yo jugueteaba fascinado con sus pequeños dedos, tan delgados, frágiles y extrañamente adorables.
Eran las 9 de la noche, llevábamos media hora caminando, yo la seguía con la duda de a donde iríamos, pero callando mis preguntas por un irracional miedo a que mi voz rompiera esto, este momento que aun desconfiaba de su realidad.
Jalo de mi mano y empezamos a correr para, aparentemente, alcanzar el auto bus. Nos sujetamos de los tubos ya que el transporte carecía de asientos libres, ella sonreía, yo igual, en el trayecto la observaba, no me quería perder un solo detalle. Un abrigo color blanco con botones que parecían de oro era su protector contra el frio, unas botas sin tacón que le llegaban casi a la rodilla, eran del mismo claro tono; sus mejillas estaban naturalmente sonrosadas, sus ojos eran resaltados por una fina línea negra y sus labios brillaban en rosa pálido.
Tome su mano y la ayude a bajar el ultimo escalón del camión, ella sonrió disparándome asía otro planeta, como ella siempre solía hacer con solo un gesto.
-¿A dónde vamos?-Me atreví a preguntar.
-Es una sorpresa Nicholas- Su voz resonó en mis oídos como un suave violín, tan grácil y angelical que era fácil confundirse con un bello recital.
Hice un mohín con la boca. Ella rio, con un sonido comparable al de los cascabeles, y me arrastro calle abajo hasta quedar frente a un pequeño café "Shaking", nunca lo había visto, o escuchado hablar de él.
Halo de mi mano una vez más entrando al pequeño lugar; las paredes eran cubiertas por un estampado de rombos color café, mesas de cristal con sillas de madera eran ocupadas por unas cuantas personas, los meseros iban y venían con tazas humeantes y donas o pretzels, las luces eran casi oscuras y al finas, un escenario entretenía a la clientela con karaoke.
Nos dieron rápidamente una mesa, frente a la tarima. _____ pidió un chocolate y muffins, yo solo un café.
Tenía tantas cosas que decir, un centenar que gritarle, miles de promesas y millones de preguntas. Abrí la boca. No salieron palabras. Sentía la garganta seca, estaba petrificado. Me jactaba de haber superado la vergüenza frente al género femenino, pero ¿Que puedo decir? El primer amor siempre te hace parecer novato.
-Hay, hay tantas cosas que quisiera decirte...-Comenzó ____-. Éramos jóvenes...-Enarque una ceja- Lo sé, solo pasaron 2 años, pero la gente madura ¿No?-Me encojo de hombros dándole la razón- En fin, lo que hiciste no estuvo nada bien, ambos lo sabemos, y yo tampoco, debí afrontarte, y no desaparecer como una vil cobarde.-Se lamento.
Cogí su mano.
-Mon petit-Mi voz sonó ronca, como si no hubiera hablado en horas, pronunciar esas palabras, me lleno de júbilo.- No hay que hablar de eso, mejor cuéntame, ¿Que ha sido de tu vida?
Y así pasamos la noche, hablando y hablando. Ella está estudiando finanzas y administración en Harvard para el gusto de sus padres, mientras en secreto toma clases de literatura y letras para su pasión, escribir, me conto que está planeando tomarlo como un pasatiempo, hasta sea puesto un nombre falso para que no se entere su mama ni su papa, Anabela Stevenson.
La pasábamos tan bien, era como volver a los 16, en que la época era más fácil.
Ella reía descontrolada mientras caíamos al piso como un par de niños jugando en el parque. Quedando abajo de ella la mira a los ojos, ella sonrió.
-Remember those walls I built
Well, baby they're tumbling down
And they didn't even put up a fight
They didn't even make up a sound-Canto y mi Corazon se acelero imitando al de un colibri.
Rodo hasta quedar a un costado mio, entrelazo nuestras manos y contemplamos las estrellas, tan brillantes y lejanas, ajenas a mi, pero tan bellas como este sentimiento que grita mis sentidos.
***
Los rayos de sol impactaron en mis parpados provocando que me levantara a regaña dientes.
Camine en dirección al baño, aun atontado por mi recién despertar. Tome una ducha despegando mis sentidos, enseguida me cambie con unos jeans ajustados y una blusa polo anaranjada.
Con una sonrisa afloro de mi rostro. Salí del hotel, compre un girasol y retorne al edificio. Subí al piso 5 habitación 756y timbre.
-¡Ya voy!- Se escucho gritar desde adentro.
Escuche pasos, mi corazón se acelero; oí el pestillo, se detuvo mi respiración; vislumbre su imagen en el marco de la puerta, estática palpitante en nuestra mirada. Junto a ella una pequeña maleta rosa, un balde de agua directo mi cabeza, esto tenía que acabar, lo sabía, pero nunca imagine que sería tan pronto.
-¿T-t-te vas?-Tartamudee escuchando nuevamente, el sonido de mi corazón rompiéndose, nuevamente.
-A las 5...-Murmuro agachando su cabeza.
Tome su maleta y camine seguro de que ella me seguiría.
El asesor con un sonido de campana, aviso nuestra llegada al primer piso. Silencio. Pedí mi auto al ballet parking (la verdad, llevo mi auto, porque siempre sigo al bus de la gira en este.) Avente la maleta al asiento trasero y le abrí la puerta del copiloto a ___.
-Pasaremos el mejor día-Le asegure cerrando la puerta y ajustándome el cinturón.-Por cierto, es para ti-murmure entregandole la flor, la tomo y sonrio.
-2 de algodón de azúcar, uno grande y otro chico-Le pedí al heladero, recordando perfectamente su sabor favorito.
-Aquí tiene- Anuncio entregándome el pedido.
-Gracias.
-Gracias Nick-Dijo ___ dando un lengüetazo a su cono.
Sonreí y tome su mano ya familiarizado con la placentera reacción eléctrica que proporciona su tacto.
Caminábamos por el parque saboreando la delicia congelada. No podía evitar mirarla de reojo, era tan hermosa.
-¿Que tanto me miras Nick?-Pregunto, la gire hacia mí y le susurre cerca del oído:
-Lo hermosa que eres Mon ange.
Se sonrojo al instante, luciendo mas encantadora de lo que, de por sí, ya era. La aleje un poco de mi para observarla bien, un blusón bombacho color gris, con un jeans ajustado y botas cafés complementaban perfectamente con su ondulado cabello.
Se acerco a mí con su mirada invencible sobre la mía, estiro su mano hacia mi cara, con su pulgar quito una mancha de nieve de la comisura de mis labios. Mi corazón bailo dentro de mi pecho.
-No hagas trampa-La regañe al ella intentar mirar.- Ok, ok, ya llegamos.
Descubrí sus ojos, detalle su expresión, los ojos bien abiertos y atentos a donde estábamos: una gran colina preparada para saltar en bungee.
-Oh. No. Nicholas, ni lo pienses.
Se dio la vuelta y yo la detuve.
-Sera divertido, además, nos lanzaremos juntos ¿OK? ¿Lo harías por mi?-Pedí y ella trago saliva, me miro y asintió.
Nos colocaron los arneses y la abrace fuerte.
-¿Lista?
-No....AAAAAAAAAAAAAAH-grito al momento en que nos empujaron al vacio.
Mis brazos estaban fuertemente agarrados a ella. La adrenalina recorría mis venas, el amor avivaba mi corazón. Sin mencionar la diversión de este momento, se siente como volar. El viento chocar con tu rostro eh ir en picada, un sueño cumplido junto al amor de tu vida....
Nuestro ultimo paseo fue a caballo, el suyo era blanco y el mío negro. Corríamos por un gran prado, solo nosotros dos y el relinchar de los pura sangre, tan perfecto, tan mágico que se sentía su irrealidad, pero esto estaba sucediendo, esto era el final.
Los días soleados no son eternos, ni siquiera en verano ahí un maratón consecutivo de brillantes soles, y este era el final del astro brillante de mis días, para pasar a la ya tan conocida tormenta.
-Entonces.... ¿Este es el adiós?
-No Nick, un hasta luego-Me corrigió.
Dejo su maleta a un lado y se colgó a mi cuello, donde susurro las palabras más bellas que pude oír:
-Te amo Nicholas. Siempre lo eh hecho y siempre lo hare. Estos dos años fueron los peores de mi vida sin ti a mi lado. Tú me enseñaste a amar, a vivir, rompiste la coraza de este corazón, y por eso, y mil cosas más, te amo.
Se separo de mí, ahora yo la mire y dije todo lo que calle por temor a no ser correspondido.
-También te amo, y no te imaginas cuanto, estos años para mi, también fueron incontables.
Acaricie su mejilla, cerré los ojos y me acerque lentamente a ella. Nuestras bocas se atraían por si solas, primero un suave roce antes de la unión. Sus labios eran suaves y dulces, definitivamente mis sueños no le hacían justicia a esta sensación de calidez que emanaba el contacto. Nos movíamos lentamente, irradiando todo el amor que sentíamos, desparramando dulzura, destellando esperanzas de un posible re-re-encuentro.
Nos separamos con un par de cortos besos antes de quedar con las frentes unidas, mirándonos a los ojos.
-¿Enserio te tienes que ir?
-No dudes que nos volveremos a ver, este amor ni el tiempo lo separa- Fue lo último que dijo antes de abordar el avión.
El cielo estaba gris, yo la veía subir las escaleras desde un vidrio empañado. Coloque mi mano en el cristal, podía jurar que ella hacía lo mismo desde su lugar.
Veía como el amor de mi vida volaba lejos. Una lagrima solitaria resbalo por mi mejilla, y a pesar de todo, sonreí, porque este no era un adiós, sino un hasta luego.
Un no tan triste final, termina con esta historia, dando paso a un nuevo comienzo.
El destino juega de tantas formas distintas, que se que, algún día probare sus dulces besos una vez ma.
Con el corazón reconstruido y una nueva promesa, reanudo mi gira, con la fe de volverla a encontrar. Porque, aunque muchos puedan pensar que este es tan solo un amor adolecente, se equivocan de la manera más errónea, porque esto que hace mi corazón latir, es lo más puro que alguien pueda sentir...
fin
y este fue un rotundo final ¿Que les parece? ¡Comenten!



